Así funciona el 'efecto Fujiwhara' que une a las borrascas Joseph y Chandra sobre el Atlántico, a la retaguardia de Kristin

Una serie de borrascas de gran intensidad está provocando un episodio meteorológico excepcional en la península ibérica, con lluvias persistentes, fuertes vientos y nevadas que afectan a gran parte del territorio. Los expertos explican que la combinación del efecto Fujiwhara y la presencia de un potente río atmosférico está prolongando el tiempo de lluvia y aumentando el riesgo de inundaciones y aludes.

Efecto Fujiwhara y río atmosférico
La borrasca Joseph, nombrada por el Instituto Português do Mar e da Atmosfera (IPMA) el domingo 25 de enero, se desplazó inicialmente sobre el Atlántico occidental y la costa de las Azores, generando avisos rojos de agitación marítima y avisos naranjas de viento y precipitaciones en el litoral norte de España. Al día siguiente, el Servicio Meteorológico del Reino Unido nombró la depresión Chandra, que también mostró un comportamiento intensificado por la interacción con Joseph. Según la meteoróloga María Gómez, portavoz de eltiempo.es, la cercanía de estos dos sistemas provocó el llamado efecto Fujiwhara, una interacción entre bajas presiones que modifica su trayectoria y reduce su velocidad de desplazamiento.
Este fenómeno hace que los frentes de lluvia se mantengan estacionarios o avancen muy lentamente, alimentándose continuamente del aire húmedo del Atlántico. Como resultado, las precipitaciones se regeneran de forma constante, descargando grandes volúmenes de agua sobre las mismas áreas durante varias horas seguidas, lo que eleva notablemente el riesgo de acumulaciones extremas, crecidas de ríos e inundaciones localizadas.
Paralelamente, un río atmosférico, descrito por Meteored como una “autopista de vapor de agua” que transporta humedad desde zonas tropicales y subtropicales hasta Europa, está conectado al Atlántico y alimenta de forma sostenida a Joseph y a las borrascas asociadas. Cuando este flujo de vapor se encuentra con los sistemas frontales de la borrasca o con la orografía de la península, la humedad se condensa con gran eficiencia, generando lluvias intensas y prolongadas.
El miércoles 28 de enero, la nueva depresión nombrada Kristin por el IPMA se formó al oeste de la península y llegó a la costa con avisos rojos de viento en el norte y oeste, así como de fuerte agitación marítima en toda la costa occidental. Aunque el efecto Fujiwhara se dio principalmente entre Joseph y Chandra, la atmósfera extremadamente activa, impulsada por una corriente en chorro intensa, favoreció el desarrollo de Kristin y la continuación del episodio.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene alertas en todas las comunidades autónomas por lluvias, viento, nieve y oleaje. Entre las regiones con avisos por lluvias se encuentran Andalucía y Castilla-La Mancha; por viento, Andalucía, Baleares, Castilla-La Mancha, Cataluña, Castilla y León, Murcia, la Comunitat Valenciana y Ceuta; y por nieve, Aragón, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Cataluña, Galicia, la Comunidad de Madrid, Navarra y La Rioja. En la costa, se conservan avisos de oleaje en Andalucía, Asturias, Baleares, Cantabria, Cataluña, Murcia, País Vasco, la Comunitat Valenciana, Ceuta y Melilla.
Las zonas más vulnerables siguen siendo Galicia y el noroeste peninsular, donde los efectos combinados del Fujiwhara y el río atmosférico han generado acumulaciones de agua muy elevadas. También se encuentran en riesgo el norte de Extremadura, el entorno del Sistema Central y áreas del oeste de Castilla y León. En Galicia, la comunidad registró más de 800 incidencias en la madrugada del martes, principalmente inundaciones, caídas de árboles y desprendimientos. Se activaron avisos rojos en la provincia de Pontevedra y varios ríos, como el Umia y el Miño, se desbordaron. Además, se registró el colapso de un puente en Navia de Suarna (Lugo) y la suspensión de varias líneas ferroviarias.
En el sur y centro de la península, los principales problemas han sido los fuertes vientos y el oleaje, que han obligado a activar planes de preemergencia en municipios andaluces ante la posible subida del Guadalquivir y otros cauces, y a cancelar conexiones marítimas en el estrecho de Gibraltar. En la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento cerró espacios como el parque del Retiro por el riesgo de caída de ramas.
En el resto del territorio, se esperan chubascos intermitentes, ráfagas de viento y un ambiente claramente invernal. Los expertos advierten que el principal peligro radica en la duración del episodio, que puede saturar suelos y elevar los niveles de los ríos tras varios días consecutivos de precipitación.





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