Un cardiólogo advierte de que la enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte en mujeres: "Llegan tarde"

El Tribunal de Estrasburgo ha vuelto a confirmar su postura en materia de eutanasia al rechazar la solicitud de paralización del procedimiento que había sido autorizado para la joven Noelia, manteniéndose firme en la interpretación de los derechos fundamentales que el tribunal defendió en su sentencia.
En otro orden de cosas, la jueza encargada de la causa del colapso de la pasarela de Santander ha responsabilizado al Gobierno de la comunidad autónoma por no haber garantizado el adecuado mantenimiento de la estructura, lo que habría provocado el trágico accidente que dejó varias víctimas.
Paralelamente, el Observatorio de Salud (OdS) y la empresa farmacéutica Amgen organizaron el lunes la jornada «Prevención cardiovascular: de la estrategia a la acción», celebrada en el recinto del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid. El evento reunió a destacados especialistas que pusieron de relieve la desigualdad de género en la atención de las enfermedades cardiovasculares y la necesidad de un cambio cultural que implique a toda la sociedad.
Desigualdad de género en la atención cardiovascular
Ignacio Fernández, jefe de la Sección de Arritmias del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Puerta de Hierro y presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), señaló que las enfermedades cardiovasculares (ECV) siguen siendo la principal causa de muerte entre las mujeres en España, aunque muchas de ellas no perciben el riesgo y acuden a la consulta “sistemáticamente tarde”.
«La mujer piensa que el dolor en el pecho es algo que le ocurre a otro, que a ella no le afecta», explicó Fernández, quien añadió que este desconocimiento está ligado a la tendencia de la mujer a priorizar el cuidado de los demás por encima del propio.
Héctor Bueno, coordinador científico de la Estrategia en Salud Cardiovascular del Sistema Nacional de Salud (ESCAV), advirtió que la percepción de que la prevención ya está resuelta es errónea. «Los datos muestran que cada año fallecen aproximadamente 8 000 mujeres más que hombres por causas cardiovasculares», destacó, subrayando que la disminución de la mortalidad observada en los últimos años se ha concentrado mayoritariamente en la población masculina.
En España se registran alrededor de 110 000 defunciones anuales por ECV, más de 100 000 episodios de infarto y 120 000 ictus. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el 80 % de estos eventos son prevenibles mediante intervenciones tempranas y estilos de vida saludables.
Los expertos coincidieron en que, a pesar de los avances alcanzados desde el lanzamiento de la ESCAV en 2017, persisten importantes barreras en el Sistema Nacional de Salud (SNS): falta de interoperabilidad entre niveles asistenciales y comunidades autónomas, fragmentación de la atención y desigualdades territoriales en el acceso a fármacos innovadores.
Carlos Guijarro, médico internista del Hospital Universitario Fundación Alcorcón y expresidente de la Sociedad Española de Arteriosclerosis (SEA), ilustró la falta de continuidad con un caso concreto: «Un paciente sufrió un accidente isquémico transitorio durante unas vacaciones en Torrevieja; al no encontrarse la información en el sistema, no pude darle el seguimiento adecuado».
Por su parte, Celia Castaño, representante del Grupo de Trabajo de Farmacia Cardiovascular de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), añadió que la fragmentación asistencial se agrava por la inequidad territorial en la disponibilidad de medicamentos de última generación y la ambigüedad en la definición de roles entre profesionales.
Almudena Castro, jefa de la Sección de la Unidad de Rehabilitación Cardíaca del Hospital Universitario La Paz y presidenta electa de la SEC, subrayó la necesidad de mejorar la comunicación preventiva: «Los efectos de la prevención no son inmediatos, por eso la comunicación suele ser insuficiente y poco personalizada».
Maite San Saturnino, presidenta de la Fundación Española del Corazón y de la asociación Corazón Sin Fronteras, describió la experiencia de los pacientes: «A menudo salen de la consulta sin saber qué acciones concretas deben seguir mañana para cuidarse», y resaltó la carencia de acompañamiento tras un infarto o ictus, así como la inequidad en el acceso a programas de rehabilitación, que son decisivos para mejorar el pronóstico.
En la mesa redonda política que concluyó la jornada, representantes del Partido Popular, del PSOE y de Junts per Catalunya expresaron su compromiso de impulsar, a través de iniciativas parlamentarias, la financiación del plan europeo de prevención cardiovascular y la puesta en marcha de medidas concretas para eliminar la brecha de género en la atención sanitaria.





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